EL PEREGRINO ANÓNIMO, ALCOLEA DE CINCA

EL PEREGRINO ANÓNIMO (SIGLO XIV. ALCOLEA DE CINCA)

EL PEREGRINO ANÓNIMO (SIGLO XIV. ALCOLEA DE CINCA) El castillo de Alcolea, un enclave verdaderamente estratégico entre los ríos Alcanadre y Cinca, a orillas de éste, había constituido un refugio seguro para Alfonso I el Batallador en sus incursiones por las tierras moras de Fraga y Lérida, por lo que no es de extrañar que el rey sintiera una especial predilección por esta villa, cuya iglesia reconstruyó y puso bajo la advocación de san Juan Bautista.

265. SAN MARCIAL VISITA BENASQUE

SAN MARCIAL VISITA BENASQUE

SAN MARCIAL VISITA BENASQUE. En una época incierta, pero desde
luego en pleno apogeo de las peregrinaciones a Santiago de
Compostela, llegó un día a Benasque un peregrino solitario, cansado
del viaje y de cierta edad, que regresaba de orar y hacer penitencia ante la tumba del
Apóstol e iba en dirección a San Beltrán de Comminges.

264. EL TÚNEL BAJO EL EBRO

EL TÚNEL BAJO EL EBRO (SIGLO ¿XV? ESCATRÓN)

EL TÚNEL BAJO EL EBRO (SIGLO ¿XV? ESCATRÓN) Sin saber por qué, Juan, que estaba pescando tranquilamente a la orilla del río Ebro, se vio rodeado por sorpresa por varios soldados y, sin recibir ninguna explicación, fue a dar con sus huesos al calabozo.

263. LOS CONDES DE SÁSTAGO CREAN LA CARTUJA DE FUENTES

En un árido lugar de los Monegros aunque salpicado de abundantes fuentes, hubo en tiempos una posada para caminantes situada a unas tres leguas de Sariñena, en donde un
día se encontró una imagen de la Virgen que, por tal circunstancia,
se veneró desde entonces en aquel paraje con el nombre de Nuestra
Señora de las Fuentes.

LA FUNDACIÓN DEL MONASTERIO DE SANTA FE

MONASTERIO DE SANTA FE

LA FUNDACIÓN DEL MONASTERIO DE SANTA FE (SIGLO XIV. ZARAGOZA) Los monjes del monasterio de Fuenclara
—cenobio que cierta tradición sitúa en las proximidades del río
Cinca, en la diócesis de Lérida— estaban siendo molestados
constantemente por los hombres de los condes de Urgell, así como
permanentemente por los bandoleros que tenían atemorizada la
comarca.

GIL DE ATROSILLO, ESTERCUEL, VIRGEN

GIL DE ATROSILLO, SEÑOR DE ESTERCUEL, Y LA APARICIÓN DE LA VIRGEN (

GIL DE ATROSILLO, SEÑOR DE ESTERCUEL, Y LA APARICIÓN DE LA VIRGEN. Era un día de entre los años 1250 y 1258. Don Gil de Atrosillo era señor del castillo de Estercuel, entre cuyos muros se había recluido en busca de sosiego, tras haber participado en las campañas de Mallorca, Valencia y Morella, entre otras.

CONDES DE SÁSTAGO, SANTUARIO DE MONLER

LOS CONDES DE SÁSTAGO CONSTRUYEN EL SANTUARIO DE MONLER

LOS CONDES DE SÁSTAGO CONSTRUYEN EL SANTUARIO DE MONLER. A mediados del siglo XIII, en tierras
cercanas al río Ebro, y más concretamente en los resecos e
inhóspitos montes de Sástago, un hombre muy devoto de la Virgen,
llamado Juan Ler, se apartó de sus vecinos y se instaló en
solitario para hacer vida de penitente.

LA REINA SANCHA FUNDA EL MONASTERIO DE SIGENA

LA REINA SANCHA FUNDA EL MONASTERIO DE SIGENA, Sijena, Sixena

LA REINA SANCHA FUNDA EL MONASTERIO DE SIGENA (SIGLO XII. VILLANUEVA DE SIGENA) A fines del siglo XII, las órdenes militares del Hospital (o de San Juan de Jerusalén) y del Temple estaban de moda en Aragón, tanto por la importancia adquirida tras el testamento de Alfonso I el Batallador como por la fama ganada en la defensa de los Santos Lugares y en varias acciones reconquistadoras en tierras del Ebro.

DON PEDRO DE ATARÉS, FUNDADOR DE VERUELA

DON PEDRO DE ATARÉS, FUNDADOR DE VERUELA

DON PEDRO DE ATARÉS, FUNDADOR DE VERUELA. Don Pedro de Atarés (o Pedro Taresa,
como le denominan algunos documentos), uno de los seniores o tenentes
más importantes del momento, era un noble aragonés emparentado con
la monarquía, que a punto estuvo de convertirse en rey tras la
muerte de Alfonso I el Batallador, ante la crisis dinástica que
entonces tuvo lugar.

FUNDACIÓN DEL MONASTERIO DE TRASOBARES

ANTECEDENTES DEL MONASTERIO DE TRASOBARES

FUNDACIÓN DEL MONASTERIO DE TRASOBARES, SIGLO XII. La imagen de la Virgen que los
mozárabes de Trasobares habían perdido en el siglo XI les fue
devuelta en cuanto Alfonso I el Batallador reconquistó el castillo
de este pueblo, pues es sabido por medio de la leyenda cómo el
propio rey Sancho Ramírez la había llevado personalmente al
monasterio de San Pedro de Siresa para ponerla a salvo de los moros.